No debería quererte como te quiero. Me lo repito cada día, cada minuto, cada segundo. No debo quererte tanto, porque sé que algún día todo este amor se convertirá en dolor. Un dolor demasiado fuerte para mí. Día tras día ya me duele, ya me destrozas con cualquier cosa que dices.Y sé que se acerca ese dolor, lo noto, lo presiento.
No te quiero perder. ¿Pero cómo conseguirlo, si cada día estás un poco más lejos?
Me cuesta mantener algo invisible. Lo que no quiere decir que no exista. A veces hasta a mí me cuesta verlo.
Quisiera saber qué hacer. Qué hacer para no perderte nunca. Pero cada cosa que me dices es una puñalada más, a la que le sigue otra, y otra, y otra...
No hay comentarios:
Publicar un comentario