27 de julio de 2011
Es increíble lo que la mente humana es capaz de hacer con unas simples imágenes. Quizá sean imágenes que a poca gente le llegue al corazón, pero a mí este anuncio me ha hecho pensar, y mucho. Realmente, me ha hecho soñar.
23 de julio de 2011
Mundo cruel.
Me da miedo el mundo en el que vivimos. Me da miedo la indiferencia de la gente. Ayer, más de 92 personas (la gran mayoría adolescentes de entre 14 a 17 años) murieron tiroteados, congelados o ahogados. Sí, hablo de los atentados en Noruega. Y hoy, hoy muere Amy Winehouse.
En primer lugar, de acuerdo, no me gusta Amy. Nunca me ha gustado su música ni he sentido interés por ella. Pero su muerte, ha hecho que se olvide la muerte de otras 92 personas, que tenían y tienen, el mismo valor que ella. ¿Acaso eso es justo?
En vez de llorar por todos esos adolescentes que se tiraron al mar en busca de una esperanza invisible e inexistente por salvar su vida, o por todos aquellos que una bala les atravesó el cerebro, el estómago, el corazón. En vez de llorar por más de 80 familias destrozadas, por montones de historias rotas, por planes que no verán la luz del día.
En vez de ser personas HUMANAS, nos seguimos dejando llevar por la superficialidad.
En primer lugar, de acuerdo, no me gusta Amy. Nunca me ha gustado su música ni he sentido interés por ella. Pero su muerte, ha hecho que se olvide la muerte de otras 92 personas, que tenían y tienen, el mismo valor que ella. ¿Acaso eso es justo?
En vez de llorar por todos esos adolescentes que se tiraron al mar en busca de una esperanza invisible e inexistente por salvar su vida, o por todos aquellos que una bala les atravesó el cerebro, el estómago, el corazón. En vez de llorar por más de 80 familias destrozadas, por montones de historias rotas, por planes que no verán la luz del día.
En vez de ser personas HUMANAS, nos seguimos dejando llevar por la superficialidad.
16 de julio de 2011
Cuando al punto final de los finales, no le siguen dos puntos suspensivos.
Todo termina, todo acaba. El mundo cambia, se transforma, de un año a otro. Los malos momentos parecen agrandarse, los cambios que nos da la vida se alojan en el día a día. ¿Dónde quedó la tranquilidad? ¿La sensación de que todo va bien, de que no hay nada que cambiar? ¿Por qué siempre soy la defensora de las causas perdidas?
Cuando era pequeña no entendía el momento en el que mi padre se acercaba riéndose a mi madre, y refiriéndose a mí, decía: "ya está aquí la defensora de las causas perdidas".Ahora sí lo entiendo.
Defiendo las causas que nadie defiende, defiendo los sentimientos, la justicia, el buen hacer. Defiendo aquello en lo que creo con los ojos cerrados. Nunca me pondré a favor de una mayoría solo por el hecho de que son más. Seguiré defendiendo mis ideas aunque me quede sola. Porque sé, que hay gente que me escucha.
Y porque después, a la que le toca tragarse el "te lo dije" soy yo.
Cuando era pequeña no entendía el momento en el que mi padre se acercaba riéndose a mi madre, y refiriéndose a mí, decía: "ya está aquí la defensora de las causas perdidas".Ahora sí lo entiendo.
Defiendo las causas que nadie defiende, defiendo los sentimientos, la justicia, el buen hacer. Defiendo aquello en lo que creo con los ojos cerrados. Nunca me pondré a favor de una mayoría solo por el hecho de que son más. Seguiré defendiendo mis ideas aunque me quede sola. Porque sé, que hay gente que me escucha.
Y porque después, a la que le toca tragarse el "te lo dije" soy yo.
8 de julio de 2011
Summer.
Siento que tengo que escribir. Soltarlo todo, vaciar mi mente por un segundo, dejarlo plasmado en algún sitio para poder comprenderlo. Creo que cuando dejo los libros, los apuntes, las largas horas de estudio, para dedicarme a mis tres meses de vacaciones, me doy cuenta de lo que verdaderamente sucede a mi alrededor. Hasta que llega un momento en el que me colapso, en el que la cabeza me da vueltas y ni si quiera sé porqué. La gente, hasta los que más que conocen, me tachan de idealista, de soñadora. Qué equivocados están. Soy realista, muy realista, pero lo soy interiormente. Y a veces, también soy positiva, a pesar de que muchos se encarguen de que cada vez lo sea menos. Y también podría decir que odio, que hay momentos en los que odio mi vida, en los que odio a todas las personas que hay en ella, y cualquier pequeño detalle es capaz de arruinarme el día. Pero así son mis veranos. Así son mis veranos hasta que llega el momento en que puedo desconectarme de todo, y volver a ser como era hace apenas dos semanas.
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