Otro día más a la mierda. Comienza siendo el mejor de todos, te haces la ilusión de que va a ser un gran día, esperas que llegue el momento de irte a la cama para poder notar esa sensación de felicidad, mientras sonríes como una tonta. Pero no, últimamente esos días parecen no existir. Una mañana perfecta, noticias buenísimas, todo parece ir sobre ruedas. Pero de repente, sin haberlo visto venir, sin haberlo pensado ni por un instante, algo se tuerce. Se tuerce, se retuerce, y acaba por hacer una herida en ti. Y ya no puedes meterte en la cama con una sonrisa, sino huyendo de un día y de unas sensaciones que no tendrían que estar ahí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario