2 de julio de 2013

Oh, Soledad.

La soledad es un estado que en ocasiones eché de menos. Y la eché tanto de menos que decidí recuperarla, costara lo que costara. Decidí volver a ser yo misma y que en mis grandes planes solo estuviera yo. Porque somos jóvenes despiertos y alocados, que viven de grandes ilusiones que nunca verán la luz. O quizá sí. Pero para ello hace falta esfuerzo, y todos mis planes y mis irrealizables ilusiones estaban ya en el cubo de la basura. Mi ilusión y mi felicidad dessparecían contigo y dejé de ser la chica abierta a mil ideas y mil cambios de opinón, para convertirme en una intransigente movida por su afán de superioridad.
Hoy mi objetivo es recuperarme, volver a ser lo que un día amé ser. Volver a tener esas ilusiones que me mantenían viva. Y no sentirme atada a una mala contestación ni a una mala cara. Solo importarme a mí misma y volver a descubrir lo que se esconde detrás de cada mirada que se cruza en una calle. Volver a descubrir, a amar, la belleza que se esconde en cada rincón y volver a sentir.
Empieza mi momento y no quiero prisas ni engaños, como en cierto modo te estás curando tú.

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