27 de enero de 2012

Te estás equivocando...

Hace apenas dos semanas. Dos semanas desde que un capricho del destino quiso que ella fuera a parar a este blog. Y desde ese momento, todo ha sido una carrera a la velocidad de la luz, hasta hoy mismo. Y no entiendo, no sé por qué, no me salen las palabras. Quizá sea algo muy raro en mí, es cierto, pero no me salen. No sé qué puedo decir de una persona así, una persona tan genial que hasta hace poco se ocultaba en unos auriculares y una bonita y sencilla sonrisa. Antes pasaba de largo, antes se limitaba a sonreír y saludar, sin parar en su caminata. Ahora es ella la que me espera las mañanas de estrés, las mañanas de exámenes de mates, las mañanas en las que cualquier cosa hace que nos riamos por algo que sólo las dos entendemos. Antes nos cruzábamos por los pasillos sin decirnos nada, sin que ni siquiera supiera que estaba allí. Ahora la busco en cada cambio de clase, deseando poder encontrarme con la sonrisa que siempre me dedica, incansable. Ahora soy incapaz de desconectarme del chat a menos que tenga la certeza de que está bien, de que mínimamente se quiere. Incapaz de irme a dormir sin desearle las buenas noches y recordarle lo genial que es. Porque ella es genial, es tan genial que puede hacer que sonrías pase lo que pase, puede hacer que te sientas querida, puede conseguir que hasta te quieras a ti misma. Por eso sé que me equivocaré todas las veces que haga falta, para que me diga: "te estás equivocando(8)", para que se pase toda una tarde corrigiéndome el mismo error. Sé que no me equivoco cuando digo que ha conseguido que la vuelta al instituto en este segundo trimestre, sea mucho más fácil y más dulce de lo que pensaba.
Que me inventaré miles de juegos para que se sienta mejor, que esperaré todo el tiempo que haga falta a que termine ese capítulo del Quijote para hablar con ella, que la buscaré siempre para poder tener cualquier conversación de las nuestras; sólo para ver cada día esa gran sonrisa. Que haré todo lo que esté en mi mano para que nunca la pierda.
Y sé que esta entrada en comparación con la suya es horrible, porque la suya es genial, la suya es de las que no te cansas nunca de leer, porque te parece increíble, te parece increíble que una persona como ella pueda existir en este mundo. Una persona tan valiente y tan perfecta, capaz de conseguir todo lo que se proponga.
Y para terminar, y aunque sepa que no deba hacerlo porque tenemos un pacto, gracias. Gracias por aguantarme, que sé que tengo un trago considerable, y gracias, en definitiva, por ser así como tú eres. Espero que tengamos montones de tardes como estas en las que a pesar de todo, no hemos hecho más que reírnos. Gracias:)

1 comentario:

  1. Solo te digo una cosa, bueno dos, mi sonrisa tiene plena disponibilidad para ti! y gracias a ti por ser como eres por luchar porque sonria y por todo lo que haces por mi que son detalles de los que me gustan :) Por cierto tu entrada para mi... la mejor, mejor que la mia por supuesto!

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