La cuestión es que no quiero perderte. Quizá esta sea la primera gran decalaración de amor, quizá esto te asuste, quizá, qué sé yo. Pero hoy quiero dar un paso más, quiero que no me falten las palabras para decirte lo que me haces sentir, lo que haces que pase por mi cabeza.
Poco a poco vas conociéndome sin prisas, sin nervios, mientras me abrazas para protegerme del frío. Sé que soy complicada, verdaderamente complicada, para ser sinceros. Que tengo grandes y numerosas manías y que te las estás aprendiendo una por una. Sin embargo sé que no te rindes, que mis "noes" para ti son muchas veces "síes" a largo plazo. Y eso me gusta. Que no te rindas. Me gusta que me desestructures las ideas, que hagas que me quede sin palabras, sin nada que decir. Me gusta que me saques esa sonrisa tan tonta. Me gusta cuando me das besos en la frente y cuando ando hacia atrás, mirándote solamente a ti, confiando solamente en tí. Me gusta gustarte y me gusta que me gustes. Me gustan tus abrazos, y las veces que con tus brazos me impides alejarme de tí. Que no es que yo quiera alejarme, es que me pasaría la vida pegada a tí. Me gustan tus manos aunque en días como hoy estén congeladas, y me gusta pincharme con tu barba, me encanta pincharme con tu barba. Me gusta correr pisando las hojas de los árboles en este otoño tan especial, me gusta ver tu cara mientras me miras. Y correr delante de tí, huyendo de esos brazos que tanto me gustan.
Me gusta cuando me tocas el pelo y me colocas los mechones despeinados. Y cómo me agarras por la cintura, cómo nos parecemos tan poquito y cómo puedo quererte tanto.
Me da vértigo lo rápido que ha pasado este último mes. Hoy me paro a pensar, y guau. No imaginé que en tan poquito tiempo mi vida cambiaría tan brutalmente, y tan positivamente. Sin embargo, me he dado cuenta de que ahora, cada día sonrío un poquito más. De que cada día soy un poquito más feliz, y de que cualquier momento contigo se convierte, automáticamente, en el mejor momento del día.
A veces me pregunto si no estaré soñando. Si no despertaré mañana y volverás a ser el chico de la barba de la Universidad. Quizá por eso sea tan reacia a tus "te quiero". Porque quizá no acabe de creerme todo esto, quizá sea demasiado bonito para ser verdad.
Creo que el concepto dulce-picante puede estar unido en diversas ocasiones. Pero ese, es otro tema. Hoy y tantos días, mi tema eres tú. Solo tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario