22 de enero de 2012

Punto y final.

Puede que la sinceridad sólo sea capaz de expresarse en un determinado momento. Encontrarte cara a cara con esa persona, decir las cosas tal y como las sientes. Que el mundo, que la vida, que el momento te dé cuerda, que tire de ti, que las palabras escapen volátiles desde tus labios. Que ni las lágrimas más sinceras te puedan parar. Y después, justo después de que la última sílaba salga disparada al mundo, sentirlo. Sentir que justo en ese momento, es cuando todo empezará a ir bien. Cuando todo puede quedarse a un lado, o incluso puede morir, para ti. Que ya no te importa, ya no te importa pase lo que pase. Que a partir de ahora, el cambio es tuyo. Que te quedas definitivamente al margen, y nunca vas a volver. Volver a respirar tranquila sin necesidad de pensar en nada continuamente. volver a seguir una conversación sin que todo me recuerde a nada. Que todo me recordaba a nada, y ese nada, se acabó definitivamente.
Gritaremos si hace falta y es que, quiero que me oiga. No te ocultes, intenta que no te machaquen. El mundo va detrás de nosotros como una enorme máquina aplastante. Sólo hay que quitarle el motor, para que todo empiece a ir mejor.

3 comentarios:

  1. :) me parece bien el olvido en este caso. mira luego tu face que te he mandado un mensaje :)

    te quiero y sabes que apoyo tu decision de olvidar :)

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  2. No se por qué(nose si es irónico) pero me gusta esta entrada (bueno, como todas las demás) jijiji ^^

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